Trasladamos las instalaciones de Dishelec 65 a un nuevo espacio en pleno barrio de Les…
Cristina Prófumo (Dishelec 65): “El talento debe ser el único criterio que determine el crecimiento profesional”
Cristina Prófumo lidera el área financiera y de contabilidad de Dishelec 65 desde 2023. Con formación en Ciencias Empresariales y una trayectoria que abarca sectores tan diversos como el químico y el textil, hablamos con ella del reto de gestionar el crecimiento de una empresa con vocación internacional, del papel clave de las homologaciones y de lo que significa avanzar hacia un equipo plenamente equilibrado en un sector tradicionalmente masculino.
De la industria química al textil: una trayectoria transversal
Cristina, tienes formación en Ciencias Empresariales y una amplia trayectoria en finanzas y gestión. ¿Cómo ha sido tu recorrido profesional hasta llegar a Dishelec 65?
Mi trayectoria profesional ha estado siempre vinculada al ámbito de la administración, la contabilidad y la gestión financiera. Comencé muy joven trabajando en el negocio familiar, una experiencia que me permitió adquirir una visión práctica de la empresa y entender desde dentro la importancia de una buena gestión económica.
Después desarrollé gran parte de mi carrera en sectores muy distintos, desde la industria química hasta el textil, asumiendo responsabilidades cada vez mayores en contabilidad, fiscalidad, tesorería, control de costes y reporting financiero. Esa diversidad me permitió conocer distintas formas de gestionar un negocio y adaptarme a entornos muy diferentes.
Mi formación en Ciencias Empresariales me dio una base sólida, pero siempre he creído que el aprendizaje continuo es fundamental, así que he intentado complementar la experiencia con formación y nuevos retos. Incorporarme a Dishelec 65 supuso un paso muy importante: encontré una empresa en crecimiento, con clara vocación internacional y con la oportunidad de participar activamente en la evolución del negocio.
Te incorporaste al equipo en 2023. ¿Qué te motivó del proyecto para dar el paso y unirte a la compañía?
Lo que más me atrajo fue el proyecto empresarial y las personas que había detrás. Dishelec es una empresa con una larga trayectoria y un gran conocimiento técnico, pero con una mentalidad dinámica y orientada al crecimiento. Vi la oportunidad de formar parte de una organización que estaba evolucionando y ampliando su alcance a nivel nacional e internacional.
Además, desde las primeras conversaciones percibí una gran cercanía por parte de Albert Longán y Daniel Vela. Me transmitieron confianza, ilusión por el futuro de la empresa y una forma de trabajar basada en el compromiso y la colaboración. Esa combinación entre proyecto empresarial y calidad humana fue determinante para tomar la decisión.
Transformadores eléctricos: un sector en plena transformación energética
El sector energético y, en concreto, el ámbito de los transformadores eléctricos es bastante especializado. ¿Qué te resulta más interesante o estimulante de trabajar en este entorno?
Precisamente su nivel de especialización. Es un sector que tiene un impacto directo en el desarrollo de infraestructuras estratégicas para la sociedad y que se encuentra en plena transformación debido a la transición energética. Participar, aunque sea desde el área financiera y administrativa, en proyectos relacionados con energías renovables, redes eléctricas o nuevas infraestructuras energéticas resulta muy motivador.
Además, cada proyecto tiene características propias: plazos complejos, requisitos técnicos específicos y una importante dimensión internacional. Eso hace que el trabajo sea muy dinámico y que siempre existan nuevos desafíos que afrontar.
El rol transversal de Cristina Prófumo en Dishelec 65
Formas parte del área financiera y de contabilidad, pero tu rol va más allá. ¿Cuáles son tus principales responsabilidades dentro de la empresa y cómo se articula esa función transversal?
Mi responsabilidad principal es coordinar y supervisar el área financiera y administrativa de la compañía, asegurando una gestión eficiente de todos los procesos contables, fiscales y financieros. Pero mi función va mucho más allá de la contabilidad tradicional: participo activamente en numerosos procesos transversales de la organización, colaborando con prácticamente todas las áreas de la empresa.
Entre otras responsabilidades, participo en la gestión documental de proyectos, coordinación con clientes y proveedores, auditorías, homologaciones, gestión bancaria, seguros, control documental y apoyo a la dirección en distintos ámbitos de gestión. Además, he liderado la implantación y mantenimiento de los sistemas de gestión conforme a las normas ISO 9001, 14001 y 45001, un proyecto que ha supuesto un importante paso adelante en la profesionalización y mejora continua de la organización.
Esta visión global me permite comprender cómo impactan las decisiones operativas, comerciales y estratégicas en el conjunto de la empresa y aportar una perspectiva transversal que facilita la toma de decisiones.
Participas en procesos como la gestión y coordinación de homologaciones. ¿Qué implica esta parte de tu trabajo y por qué es clave para la empresa?
Las homologaciones son un elemento fundamental dentro de nuestro sector porque permiten acreditar ante clientes, organismos y grandes compañías que cumplimos con los requisitos técnicos, de calidad, medioambiente, seguridad y solvencia necesarios para participar en determinados proyectos de subestaciones eléctricas.
Mi función consiste en coordinar la recopilación y actualización de toda la documentación requerida, asegurar que la información sea correcta y mantener una comunicación fluida con los distintos organismos y clientes.
Es un trabajo que requiere organización, seguimiento y coordinación entre departamentos, pero que resulta esencial: muchas oportunidades de negocio dependen directamente de disponer de estas homologaciones vigentes y correctamente gestionadas.
Dishelec 65: el desafío de crecer como empresa de equipos para subestaciones eléctricas
Desde tu posición, tienes una visión global del negocio. ¿Cómo ha evolucionado Dishelec 65 en los últimos años y cómo se refleja ese crecimiento en el área financiera?
La evolución ha sido muy positiva y muy visible tanto a nivel de negocio como de organización. Cuando me incorporé a la compañía éramos un equipo de seis personas y en poco tiempo hemos crecido hasta alcanzar las diez, con previsión de seguir incorporando talento en los próximos años.
Este crecimiento ha ido acompañado de una mayor profesionalización de los procesos, la implantación de sistemas de gestión certificados, una mayor presencia internacional y una ampliación de la actividad empresarial.
También recientemente nos hemos trasladado a unas nuevas oficinas, un espacio mucho más moderno, acogedor y adaptado a las necesidades actuales de la organización. Este cambio no solo mejora nuestro día a día, sino que refleja la evolución de la empresa y nos proporciona una base sólida para continuar creciendo.
Desde el área financiera, todo esto se traduce en una mayor complejidad operativa, una planificación más exigente y una necesidad constante de adaptación para acompañar el crecimiento de la organización.
El modelo de negocio de la compañía se ha ido ampliando con el tiempo. ¿Qué retos supone esto a nivel contable y de gestión?
El principal reto es gestionar una realidad cada vez más diversa y compleja.
La internacionalización, la participación en proyectos de gran dimensión y la ampliación de servicios requieren sistemas de control más robustos y una mayor coordinación entre departamentos.
Desde el punto de vista financiero implica trabajar con diferentes normativas, divisas, estructuras contractuales, garantías bancarias, operaciones internacionales y requisitos fiscales específicos según cada país o proyecto. Todo ello obliga a mantener una visión global, anticipar riesgos y disponer de información fiable para apoyar la toma de decisiones estratégicas de la compañía.
Trabajáis con clientes y partners a nivel internacional. ¿Qué particularidades tiene la gestión administrativa y financiera en este contexto internacional?
La gestión internacional aporta muchas oportunidades, pero también una gran complejidad. Cada país tiene particularidades fiscales, financieras, regulatorias y culturales que hay que comprender y gestionar adecuadamente. Además, en nuestro sector son habituales las operaciones vinculadas a garantías bancarias, cartas de crédito, financiación de proyectos y contratos con requisitos muy específicos.
Esto exige una gran coordinación con clientes, proveedores, entidades financieras y asesores externos, además de una planificación rigurosa para minimizar riesgos. Al mismo tiempo, trabajar en un entorno internacional es enormemente enriquecedor, porque permite aprender constantemente y desarrollar una visión mucho más amplia del negocio.

Mujeres en un sector tradicionalmente masculino
Dishelec 65 opera en un sector tradicionalmente masculino. Desde tu experiencia, ¿cómo vives esta realidad en el día a día?
Es una realidad que el sector eléctrico y energético sigue estando muy masculinizado, especialmente en determinadas áreas técnicas e industriales. Aunque en los últimos años se han producido avances importantes, todavía existe margen de mejora para alcanzar una representación más equilibrada.
Históricamente muchas mujeres han tenido que demostrar más para obtener el mismo reconocimiento, y por eso es importante seguir avanzando hacia entornos donde el talento sea el único criterio que determine el crecimiento profesional.
En Dishelec 65 me he sentido valorada por mi trabajo y por mi aportación profesional. Además, me parece significativo que cuando me incorporé éramos seis personas, cuatro hombres y dos mujeres, y que hoy seamos diez con una representación totalmente equilibrada: cinco hombres y cinco mujeres. Creo que refleja una evolución positiva y una apuesta clara por incorporar talento femenino.
Me gusta pensar que estamos ayudando a normalizar que las mujeres ocupen cualquier posición profesional, también en sectores industriales y tecnológicos. Queda camino por recorrer, pero cada paso ayuda a construir referentes para las generaciones futuras y a demostrar que no hay profesiones de hombres o de mujeres, sino personas capacitadas para desarrollarlas.
Dishelec 65: confianza, cercanía y proyecto compartido
A nivel interno, ¿qué es lo que más valoras de trabajar en Dishelec 65 como equipo y como organización?
Ver cómo la empresa ha evolucionado estos años y haber podido participar activamente en ese proceso me produce una gran satisfacción. Haber contribuido al crecimiento del equipo, a la implantación de las certificaciones ISO, a la profesionalización de los procesos y al desarrollo de nuevas iniciativas me hace sentir parte del proyecto.
Y, por encima de todo, me siento profundamente agradecida a Albert Longán y Daniel Vela por la confianza que han depositado en mí. No solo me han permitido asumir responsabilidades cada vez mayores, sino que han impulsado mi crecimiento profesional animándome a cursar el MBA que estoy realizando actualmente. Con el tiempo hemos construido una relación basada en la confianza, el respeto y la cercanía, algo que considero uno de los mayores valores de mi experiencia aquí.
Para terminar, ¿qué crees que diferencia a Dishelec 65 de otras empresas del sector y hacia dónde ves que se dirige en los próximos años?
La empresa ha sabido adaptarse a los cambios del mercado, evolucionar junto a las necesidades de sus clientes y mantener siempre una fuerte vocación de servicio. Esa combinación de flexibilidad, compromiso y especialización técnica constituye una de sus principales fortalezas.
Creo que en los próximos años seguirá reforzando su presencia internacional, ampliando su participación en proyectos estratégicos relacionados con la transición energética y consolidándose como un referente dentro del sector de los equipos eléctricos de alta y media tensión. Y, sobre todo, lo hará manteniendo los valores que la han llevado hasta aquí: compromiso, profesionalidad, cercanía y confianza en las personas.
